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Un Largo Camino Hacia La Libertad

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Un Largo Camino Hacia La Libertad

Un Largo Camino Hacia La Libertad por Patricia Tobaldo
Un bebé es el punto de partida de una amistad nacida entre un joven guardia cárcel y Nelson Mándela, quién luego de haber estado detenido durante 27 años se convirtió en el primer presidente negro de Sudáfrica.
La historia de esta bella y duradera amistad comienza en 1980, en ocasión de una de las visitas a la prisión de Robben Island de Winnie Mándela (su segunda esposa). En aquel entonces los prisioneros solo podían ver a sus visitantes a través de un ventanuco de 30cm x 15, y se comunicaban por medio de una suerte de teléfono.
Winnie Mándela había llegado a Robben Island en barco. Era invierno y hacía mucho frío, y como ella no era ni mestiza ni blanca sino negra, debía viajar en la parte exterior del barco, sobre el puente, envuelta en mantas. Sin embargo y pese a sus ponchos, los guardia cárceles se dieron cuenta que ella acarreaba un bebé sobre sus espaldas, al mejor estilo africano.
Winnie no podía llevar consigo su bebé al ventanuco de las visitas, así que hubo de dejarlo en sala de espera principal; el reglamento de la prisión no permitía hacer visitas a los prisioneros con niños. En cuanto Mándela supo de la presencia del niño quiso verlo, a lo que el guardia cárcel Brand se negó porque iba en contra del reglamento. A continuación Mándela rogó al joven Brand que sometiera la petición a su superior quién se negó tácitamente.
Una vez terminada la visita, Mándela, que aún seguía sentado en la sala de las visitas, le dijo a Brand que quería hablar con su mujer una última vez porque había olvidado de decirle algo. Fue en ese momento que el joven guardia cárcel Brand le trajo el bebé a Mándela.
“Me dirigí por el otro lado a la sala de espera, al encuentro de Winnie que venía de recuperar a su bebé, entonces le pedí que me lo dejase, jamás había tocado ni tenido un bebé negro entre mis brazos” contó Brand.
El guardia cárcel acompañó a Winnie a la sala de visitas, cerró la puerta y llamó a Mándela. “Él miró a su mujer y le dijo _ Querida. debo irme _ Nelson Mándela jamás se había quebrado durante las visitas, pero aquel día sucedió porque vio que yo tenía un bebé entre mis brazos. El se aproximó a mi con los llenos de lágrimas” recuerda Brand.
Brand jamás le dijo a Winnie que había violado el reglamento. Mándela tampoco hizo comentario alguno a los demás prisioneros, pero a partir de ese día la amistad entre el líder negro y su guardia cárcel se hizo inquebrantable.
Una vez presidente de Sudáfrica, elegido democráticamente en 1994, evocó en sus memorias, con gran emoción, su amistad con el guardia cárceles Brand.
La liberación de Nelson Mándela, el 11 de Febrero de 1990, precipitó la caída del apartheid y aseguró la democracia en Sudáfrica. Hoy, 20 años más tarde, el país continúa confrontándose a inequidades y reclamos acuciantes en sus zonas más pobres.
Sin embargo desde el punto de vista político, el cambio fue radical. Las leyes segregacionistas fueron inmediatamente disueltas, la democracia multirracial se impuso y se dotó al país de Constituciones liberales.
A partir de 1994, el partido de Nelson Mándela, Congreso Nacional Africano (ANC) ha ganado cada escrutinio. Esta antigua formación política, de lucha contra el régimen de los blancos, abre un largo proceso de reconciliación y, a pesar de su inclinación de izquierda, se ha encargado de promover y asegurar el desarrollo financiero del país, lo que permitió a Sudáfrica un crecimiento económico fuerte hasta el año pasado. Tal crecimiento sirvió para convertir al país en un gigante económico en el contexto del continente africano y financiar ayudas sociales que benefician a más del 30% de los 48 millones de sudafricanos. Sin embargo, a pesar de la emergencia de la clase media negra, llamada “Diamantes Negros”, la mayoría de la población continúa con una alta tasa de desempleo y pobreza.
Las diferencias entre Negros y Blancos vuelven a ser notables. Según un informe gubernamental reciente, el salario mensual de los Negros ha aumentado el 37,3% mientras que el de los Blancos el 83,5%. Aunque el gobierno mejore el acceso al agua corriente y a la electricidad, aún quedaría mucho por hacer en las enormes villas miserias de las ciudades donde se calcula viven 1,1 millón de familias.
“El Congreso Nacional Africano (el partido de Mándela) ha tenido éxito allí donde se pensaba que fracasarían, justamente en la gestión de una economía moderna, sin embargo han fracasado en sectores que el partido consideraba sus puntos fuertes: una mejor condición de vida, la educación y la lucha contra la criminalidad. Como consecuencia, el enojo en las comunidades negras aumenta y la gestión del partido en el poder desilusiona cada vez más” (Frans Cronje, del Instituto Sudafricano para las Relaciones entre las Razas)
El héroe de la lucha anti-apartheid, a sus 91 años participó el jueves 11 de febrero de 2010 a la sesión del Parlamento Sudafricano en la ciudad de Cap (sur oeste) para conmemorar el 20 aniversario de su liberación, acompañado por su tercera esposa, Graça Machel, y al son de un coro de voces loando su nombre con el vocativo de “Tata, el Gran Padre de la Nación”
Es posible que sentado en la tribuna de la sala plenaria, haya pensado una vez más en su “Huerto de la Libertad”
“Mi huerto fue mi manera de escapar de todo aquello que nos rodeaba. Miraba cada día aquel enorme espacio vacío en los tejados de la prisión y como el sol caí generosamente sobre ellos durante todo el día. Entonces decidí hacer un huerto allí arriba, y años tras año solicitaba permiso para llevarlo a cabo. Un día lo obtuve, entonces solicité 16 tambores de combustible vacíos de 200 litros y pedí a los empleados de la prisión que los cortaran por el medio. Luego los llenamos de tierra fértil y así obtuvimos 32 enormes macetas. Mi huerto fue una de las pocas cosas en prisión que pude controlar. Me ofreció la simple posibilidad de sembrar una semilla, verla crecer, regarla y luego cosecharla. Era algo parecido a un pequeño sabor de libertad. De alguna manera mi huerto era la metáfora de mi vida: un líder debe saber cuidar su huerto, plantar las semillas, para luego cultivarlas, ese debe ser el resultado. (Texto adaptado de “Long Walk To Freedom” (Un Largo Camino Hacia La Libertad”) de Nelson Mándela)

 

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